Vahid Bani Amerian y Abolhassan Montazer, valientes Muyahidines del Pueblo, mártires del camino de la libertad en Irán
En la madrugada de este sábado 4 de abril de 2026 en Irán, los valientes Muyahidines del Pueblo Vahid Bani Amerian y Abolhassan Montazer fueron ejecutados en la prisión de Ghezel Hesar y se unieron a los demás mártires del camino de la libertad: Mohammad Taqavi, Akbar Daneshvarkar, Babak Alipour y Pouya Ghobadi.
La dictadura religiosa en Irán ha derramado una vez más la sangre de dos de los hijos más valientes del pueblo iraní, revelando así su miedo e impotencia frente a los Muyahidines del Pueblo (OMPI) y al Ejército de la Libertad.
El comandante Vahid Bani Amerian era un Muyahidín del Pueblo intrépido, siempre en la primera línea frente al enemigo inhumano, ya fuera en las unidades de resistencia o en prisión.
En cuanto al Muyahidín del Pueblo Abolhassan Montazer, antiguo preso político bajo el sah, había pasado cerca de once años en las cárceles de los mulás desde la década de 1980. Era un pilar organizativo de la OMPI y un apoyo para los demás presos políticos.
Los mulás en el poder intentan en vano, mediante la ejecución de Muyahidines del Pueblo que permanecieron fieles a sus convicciones —Vahid, Abolhassan, Mohammad, Akbar, Babak y Pouya—, retrasar unos días su caída inevitable. Pero esta sangre derramada injustamente no hace más que intensificar la ira y el rechazo del pueblo, así como la determinación de los combatientes por la libertad.
Estos mártires eminentes son ejemplos de perseverancia, sinceridad y sacrificio para la joven generación que sale a las calles en los sucesivos levantamientos. Jóvenes insurgentes como Amir-Hossein Hatami, Saleh Mohammadi, Mehdi Ghassemi y Saïd Davoudi, ejecutados en las últimas semanas, también se han unido a la constelación de los mártires de la libertad.
Una vez más, hago un llamamiento a la celebración de una sesión especial de las Naciones Unidas para examinar las ejecuciones sucesivas de prisioneros políticos y adoptar medidas concretas y urgentes para salvar a los prisioneros políticos —Muyahidines del Pueblo, otros resistentes y valientes jóvenes insurgentes— que hoy, en todo Irán, se encuentran bajo amenaza de ejecución

